Desde Cuba

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Este blog es para extirpar algunos fantasmas, o al menos eso creo yo. Realmente no estoy muy seguro de me sirva para algo el lanzar esta moderna botella al océano
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domingo, 01 de febrero de 2009

Desde que tengo uso de razón uno de los sueños mas repetidos e inalcanzables del cubano es tener un auto propio. Por muchos años los únicos autos disponibles, reciclables, eran los autos americanos, hoy considerados clásicos , que de acuerdo a  la voluble fortuna pasaban de mano en mano.

A fines de los 70 o principios de los 80 el gobierno comenzó a dar a profesionales con altos meritos y a trabajadores vanguardias diferentes tipos de autos , todos procedentes del campo socialista, pero después de tantos años realmente el regocijo era el mismo que para un nipón comprarse su Toyota.

Alrededor de todo esto se crearon una serie de leyes que  si bien ahora no viene al caso discutir, no permitían ni la venta ni el traspaso de propiedad a otras personas.

En fin, hacia donde me encamino: el parque automotor de la Cuba post 1959 era limitado y por supuesto  para nada moderno.

Llegados los años 90  con su periodo especial y la resolución de las nuevas necesidades del país, o digamos del gobierno, el parque de autos comenzó a aumentar  y/o renovarse. Los autos de turismo, de las empresas mixtas, de los extranjeros residentes en Cuba, de los diplomáticos, en fin, que el sueño se avivó nuevamente, aun cuando tener un auto privado en Cuba es algo de ciencia ficción.

Pero resulta que en los últimos meses he comenzado a notar muchas mujeres manejando autos modernos. Al principio las nuevas privilegiadas , las “chicas de extranjeros”, las que cual princesas de otros tiempos que eran sacrificadas par salvar a las familias de la ruina y la vergüenza, se han casado con extranjeros y con sus idas y venidas aun tienen la residencia en Cuba, y por lo tanto se pasean con los frutos de su sudor (léase autos, joyas y demás) por las calles de esta empobrecida villa de la San Cristóbal de la Habana.

Durante un tiempo me esforcé por ver alguna campeona mundial u olímpica  de las que tan orgullosos estamos en alguno de esos autos. Porque me han dicho que las hay, pero parece ser que pocas. Pero definitivamente  las que pude reconocer están casadas también con extranjeros.

Para no irme por las ramas, la cuestión es que la “moda” llegó a mi cuadra. Y gracias a eso pude entender por fin al menos uno de los elementos, que si bien tan viejo como el mundo mismo , no pensé que funcionara por acá.

En mi cuadra hay varias chicas que en los últimos meses han accedido a esa categoría especial de “motorizadas”. Todas tienen en común lo siguiente: hermosos pechos, cintura estrecha (ergo buenas caderas), pompas exuberantes, piernas largas. . . no, no piensen mal, solo una tiene marido extranjero.

Y entonces me dije, quizás sean inteligentes  además de bellas. Y efectivamente, tienen esa inteligencia práctica, ese sentido de supervivencia  muy desarrollado que les ha permitido a muchas mujeres a través de los siglos moverse en círculos inaccesibles de las sociedades patriarcales.

Una de ellas, llamémosle  Ana, ha escalado posiciones desde que es la colaboradora principal del bello Antonio , gerente de una firma. Ella con un “gran conocimiento” de las operaciones en una caja de los Cayos se ha convertido en gerente de operaciones. Para su esposo, que no es el bello Antonio, ha sido una gran sorpresa las enormes posibilidades que su esposa ha encontrado trabajando en esa empresa. Y no solo auto, que conste.

La bella Alina también ha sido muy afortunada. Recién graduada de técnico medio,  tenia un futuro poco halagüeño : es muy bonita, pero blanca (casi un pecado pues el mercado es de las pieles oscuras), no muy alta, con una buena figura ,de esas que le gustan al cubano promedio: caderas y senos en su justa proporción. Pero la suerte ha sonreído para ella cuando todo parecía que sus novios y futuro esposo serian  ardientes y sensibles cubanos, pero pobres, como casi todos. Resulta que saliendo del trabajo, en la 5ta avenida, avenida que por cierto le llamaría yo ‘el trampolín a la felicidad’  un italiano se encandiló con la muchacha. De visita en Cuba estaba buscando muchachas para un cuerpo de baile, pero que no fueran las típicas mulatas o negras con traseros al aire con las cuales identifican a las mujeres latinas en los países donde la nieve parece matar las pasiones y los compromisos ( tal vez deba recomendarle el libro de Paulo Coehlo “11 Minutos&rdquoGuiño

. ¿Cómo se sabe cuando un hombre tiene dinero? Muy sencillo: cuando un viejo y redondo hombre sale con una joven de ensueño y ella tiene esa mirada y esas joyas que nos hacen suspirar de preocupación y de admiración respectivamente. Y también tiene un VW azul pálido que deja sin aliento a la cuadra donde vive, al barrio , a la avenida 23 en el Vedado y en fin, a todos nosotros. Pero parece ser que esos autos también inyectan por el trasero algo que afecta la memoria porque la ultima vez que la saludé , ambos esperando por el semáforo , ella claro está en el carril central de la avenida 23 y yo en mi esquina peatonal , no me reconoció, y mira que fui su maestro por 3  años.

No puedo negar que los autos son magníficos, que ellas son magnificas,  y que la vida es bella después de todo, para algunos al menos. Pero  hay muchos peros. Y el que mas me entristece es la falta de memoria de donde provenimos, la falta de conciencia de nuestros orígenes.

Pero esos “detalles” eran verdes y se los comió un chivo. Hoy no se puede vivir en Cuba con las reglas antiguas de un mundo al parecer olvidado por todos en otro mundo , capitalista, donde las condiciones y las reglas son diferentes. Los tiempos han cambiado y podemos decidir seguir siendo románticos,  solidarios, desinteresados, honorables, pero a nuestra cuenta y riesgo.

Estoy seguro que en el mundo de hoy  hay mucha gente admirable, pero esos no son muy abundantes como turistas. Y los que vienen salen solo en la televisión, nunca llegan a ser seres de carne y hueso. Y por eso para nosotros es bien difícil discernir detrás de autos, joyas, ropas de marca, y viajes caros.


Tags: Cuba, autos, chicas, nuevos tiempos, dinero, moda, cubanos


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